En verano cerramos agendas, hacemos maletas y dejamos muchas obligaciones para septiembre. Sin embargo, en los hospitales la actividad no se va de vacaciones.

Cada día hay personas que necesitan una transfusión para superar una intervención quirúrgica, afrontar una hemorragia, recibir un tratamiento oncológico o convivir con una enfermedad crónica. El Ministerio de Sanidad recuerda que los componentes sanguíneos son imprescindibles para la actividad asistencial diaria, incluidas las urgencias, los trasplantes y las complicaciones obstétricas.

En el Grupo Tecnocasa trabajamos cerca de las personas, sus hogares y los barrios en los que desarrollan su vida. Esa cercanía también implica compartir información útil sobre cuestiones que pueden afectar a cualquier vecino o familia. Por eso queremos contribuir a recordar que, mientras nuestras rutinas cambian durante el verano, la necesidad de sangre continúa.

Donar antes de viajar es una forma sencilla de anticiparse a una necesidad colectiva que no puede esperar.

La sangre no puede almacenarse indefinidamente

Podríamos pensar que basta con llenar los bancos de sangre antes de las vacaciones. El problema es que sus componentes tienen una vida limitada.

Según el Hospital Universitario Severo Ochoa, perteneciente al Servicio Madrileño de Salud, los glóbulos rojos pueden conservarse durante aproximadamente 42 días, mientras que las plaquetas duran únicamente cinco días.

Su corta duración obliga a mantener un flujo continuo de donaciones. No basta con una gran campaña puntual: la solidaridad funciona mejor como un compromiso constante que como una reacción cuando las reservas ya se encuentran en una situación crítica.

Más de 1,6 millones de donaciones, pero menos donantes

Durante 2025 se registró un total de 1.662.035 donaciones de sangre y componentes sanguíneos, según el Informe de actividad de los centros y servicios de transfusión 2025, elaborado por el Sistema Nacional para la Seguridad Transfusional del Ministerio de Sanidad.

Aunque es una cifra muy importante, supone un descenso del 0,97 % respecto a 2024.

El mismo informe muestra una tendencia que merece atención: el índice nacional pasó de 36,48 donaciones por cada 1.000 habitantes en 2021 a 33,96 en 2025. Durante ese periodo, las donaciones de sangre completa descendieron de 1.622.610 a 1.523.196.

En 2025 hubo 1.070.169 donantes registrados. De ellos, 177.800 fueron nuevos donantes, el 16,6 % del total. Además, el número de personas donantes cayó un 3,83 % frente al año anterior.

Ante esta evolución, el Ministerio de Sanidad insiste en la importancia de captar nuevos donantes y fidelizar a quienes ya donan para garantizar la sostenibilidad del sistema.

Detrás de las cifras hay personas

Según el mismo informe oficial del Ministerio de Sanidad, durante 2025 se transfundieron en España 1.428.924 unidades de concentrados de hematíes y 248.434 dosis terapéuticas de plaquetas.

En total, 470.784 pacientes recibieron algún componente sanguíneo: 389.406 recibieron hematíes56.164 necesitaron plaquetas y 25.151 recibieron plasma fresco congelado.

No son cifras abstractas. Son personas que atravesaban situaciones en las que disponer del componente sanguíneo adecuado podía resultar decisivo.

La donación conecta a personas que probablemente nunca llegarán a conocerse: alguien modifica durante un rato sus planes de verano y, en otro lugar, un paciente puede continuar con su tratamiento. También es una forma de cuidar a la comunidad, aunque no sepamos quién recibirá la ayuda.

Los hospitales necesitan regularidad

Cuando las reservas bajan, los centros de transfusión realizan llamamientos extraordinarios. Sin embargo, el escenario más seguro es aquel en el que no hace falta esperar a una alerta.

Como referencia de la magnitud de las necesidades diarias, el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid calcula que la región necesita alrededor de 900 donaciones al día para responder a la actividad hospitalaria.

En sus campañas, este organismo también ha situado el nivel adecuado de reservas cerca de las 10.000 unidades, aproximadamente lo necesario para cubrir diez días de actividad hospitalaria.

Las necesidades varían según la comunidad autónoma y el grupo sanguíneo, pero el principio es común: los hospitales necesitan donaciones regulares.

Incluye la donación en tus planes de verano

Antes de comenzar las vacaciones podemos hacernos una pregunta sencilla: ¿cuándo fue la última vez que doné?

Quienes puedan hacerlo pueden reservar una fecha antes de viajar, consultar las campañas disponibles en su lugar de vacaciones o acudir al regresar.

El Hospital Universitario La Paz, perteneciente al Servicio Madrileño de Salud, recomienda no donar en ayunas y estar bien hidratado. Por su parte, Cruz Roja Española aconseja beber abundantes líquidos después de la extracción y evitar el calor intenso, el deporte y las actividades extenuantes hasta el día siguiente.

El personal sanitario comprobará siempre que la persona puede donar con seguridad. Quienes no puedan hacerlo temporalmente también pueden ayudar compartiendo información oficial o animando a otras personas a donar.

Las vacaciones pueden esperar unos minutos. Los pacientes, no siempre

El verano está hecho para descansar, viajar y disfrutar. Donar sangre no compite con esos planes: puede formar parte de ellos.

Desde el Grupo Tecnocasa queremos ayudar a que este mensaje llegue a más hogares y barrios. Porque cuidar una comunidad también significa prestar atención a las necesidades que no siempre vemos, pero que pueden afectar a cualquiera.

Este verano, antes de cerrar la maleta, revisa tu agenda. Puede que una de las citas más importantes todavía no aparezca en ella.

Consulta los puntos de donación, los horarios y las recomendaciones actualizadas del servicio de salud o del centro de transfusión de tu comunidad autónoma.