La vuelta a la rutina puede ser una buena excusa para revisar armarios, cajones y estanterías y comenzar septiembre con una casa algo más despejada.

Pero hacer limpieza no tiene por qué significar tirar. Muchas de las cosas que ya no necesitamos pueden seguir siendo útiles para otras personas o encontrar una segunda vida a través de la donación, el intercambio o la reutilización.

Revisar antes de guardar

Con la vuelta al cole y el cambio de temporada aparecen cajones llenos de material del curso anterior, ropa que ya no sirve, juguetes olvidados o libros que llevan meses sin abrirse.

Antes de volver a guardarlo todo, conviene hacer una pequeña revisión. Una forma sencilla es separar los objetos en tres grupos: lo que seguimos utilizando, lo que puede reutilizar otra persona y aquello que realmente ha llegado al final de su vida útil.

Esta pequeña selección ayuda a ganar espacio y, al mismo tiempo, evita desechar objetos que todavía se encuentran en buenas condiciones.

Hacer limpieza de objetos que tenemos en casa.

Ropa que ya no usamos

Esta época es uno de los mejores momentos para revisar prendas y calzado. Especialmente en el caso de los niños, es habitual encontrar ropa que ha quedado pequeña de una temporada a otra.

Si está limpia y en buen estado, puede donarse a organizaciones sociales, asociaciones locales, tiendas solidarias o puntos específicos de recogida de ropa. También podemos entregarla a familiares o amigos o recurrir a plataformas de intercambio y segunda mano.

La clave está en diferenciar entre aquello que ya no queremos y aquello que realmente ya no se puede utilizar.

Libros, cuentos y material escolar

La vuelta al cole también suele dejar al descubierto material escolar, mochilas, estuches o libros que ya no se utilizan.

Antes de comprar material nuevo, merece la pena revisar lo que tenemos en casa. Muchos artículos pueden aprovecharse durante otro curso y otros pueden donarse a asociaciones, centros educativos o iniciativas de recogida de material escolar.

Los cuentos y libros infantiles también pueden tener una segunda oportunidad. Bibliotecas, asociaciones, colegios o proyectos solidarios pueden aceptar ejemplares en buen estado.

Revisar material escolar

Juguetes con una segunda vida

Los juguetes son otro de los grandes protagonistas de la acumulación en casa. Con el paso del tiempo algunos dejan de utilizarse, aunque sigan estando en perfecto estado.

Seleccionarlos junto a los más pequeños puede ser además una buena forma de enseñarles el valor de compartir y reutilizar. Muñecos, juegos de mesa, construcciones o material creativo pueden donarse siempre que estén completos, limpios y sean seguros.

Cuando reutilizar ya no es posible

No todo se puede donar. Los objetos rotos, deteriorados o que puedan resultar inseguros deben gestionarse correctamente.

Electrodomésticos, pilas, aparatos electrónicos, pinturas o determinados objetos no deben depositarse en la basura convencional. En estos casos, lo adecuado es recurrir a los puntos limpios o a los sistemas específicos de recogida disponibles en cada municipio.

Reutilizar también implica saber cuándo un objeto ha terminado realmente su vida útil y reciclarlo de la manera adecuada.

Una casa más ordenada sin necesidad de tirar

Ordenar la vivienda no consiste necesariamente en tener menos cosas, sino en conservar aquellas que realmente utilizamos y encontrar una salida responsable para las que ya no necesitamos.

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