¿Necesitas consejos e ideas para reformar una casa antigua? En este post, te damos algunas sugerencias que pueden serte útiles.
La reforma de casas antiguas supone un verdadero reto, pero también puede ofrecerte muchas posibilidades. Primero de todo, tienes que saber que hay una diferencia importante entre rehabilitar, reformar y restaurar.

Restaurar o rehabilitar una casa antigua
Cuando hablamos de restaurar, estamos refiriéndonos a reparar o arreglar desperfectos para devolver una vivienda a su estado original. Las reformas, por su parte, implican hacer obras menores como modificar acabados, mover algún tabique, instalar calefacción o pintar. Son cambios, por lo general, que tienen que ver con razones estéticas y no funcionales. Mediante la rehabilitación, intervenimos sobre la vivienda para mejorar sus condiciones de habitabilidad y conseguir un mayor confort.
Cualquier renovación puede depararnos sorpresas, recuperando parte de antiguos elementos arquitectónicos a los que podemos incorporar otros actuales. Precisamente es aquí, en el diálogo entre lo antiguo y lo nuevo, lo que tiene interés.
Molduras, frisos de carpintería, vigas y columnas o baldosas hidráulicas son algunos de los tesoros que aparecen a lo largo de la reforma. Reciclar estos elementos, reutilizarlos o restaurarlos son los que darán un carácter único a tu vivienda.
Es lógico que, en un proyecto de esta envergadura, no sepas por dónde empezar al reformar una casa antigua. Antes de ponerte manos a la obra, te damos algunas sugerencias que puedan ser de tu interés tanto si se trata de una vivienda en una zona rural Las 70 mejores ideas para reformar una casa de pueblo (elledecor.com) como si es en un piso en una ciudad.
Antes de empezar la reforma
Lo primero que habría que comprobar es la estructura de la vivienda. También es necesario saber que licencias de obra se necesitan para la reforma y se debe preguntar en el ayuntamiento si la vivienda se ve afectada por algún cambio de ordenación urbanística. Tenlo en cuenta porque, si es así, no podrás obtener la licencia de obras mayores (imprescindible en una rehabilitación porque es la que permite modificar estructura). En caso contrario solo podrás acondicionar el interior. En este post, ya te lo contábamos: Reformas en casa ¿Necesito licencia de obras?

Planifica y evalúa
Con el fin de pensar en un hogar cómodo y adaptado a tus necesidades, deberás pensar muy bien en algunos temas como cuáles son tus rutinas diarias, cuantos espacios y habitaciones necesitas, de cuanto presupuesto dispones etc.
Pide asesoramiento y, sobre todo, no olvides la importancia que tiene contratar a un equipo de profesionales del sector.
Para saber por dónde empezar a reformar una casa antigua, algunos puntos que habrá que revisar es si sus paredes y tejado tienen filtraciones, si el mantenimiento de la carpintería es el adecuado o si sus instalaciones se han quedado obsoletas.
También debes prestar atención a las instalaciones de electricidad, fontanería y saneamiento existentes. Independientemente de su estado, al reformar una casa antigua se recomienda cambiar estas instalaciones, sobre todo por seguridad.
Ganar luz y buen aislamiento
Invertir en un buen aislamiento térmico y acústico es sinónimo de bienestar. Las casas antiguas suelen tener muchas fugas que dejan entrar el frío y no retienen el calor. A la larga, esto se traduce en mayor consumo eléctrico y más gasto en la factura de la luz.
Las casas antiguas suelen ser bastante oscuras, por lo que para tener un hogar confortable debes tener en cuenta qué zonas necesitarán mucha iluminación y de qué tipo (natural o artificial). Aumentar la luz natural genera sensación de amplitud, por lo que conocer la función que tendrá cada lugar de la casa es crucial para escoger una correcta orientación y distribución, que favorezca su iluminación.
Decorar una casa antigua
Cuando tienes claro todo lo anterior, comienza la fase más personal de todas las que integran una reforma y es la decoración.
Una buena elección es combinar elementos antiguos y nuevos. Se pueden mantener las cornisas y molduras, que han vuelto a ser tendencia en decoración, pulir y abrillantar los azulejos existentes o dejar la pared original sin pintar o de piedra vista.

Muchas veces la solución es crear zonas más amplias, como por ejemplo los espacios diáfanos o abrir zonas al exterior, si es posible. Se trata de completar ese estilo que, en cierta manera, ya hemos marcado con la elección del mobiliario y otros elementos de carpintería y aluminio.
Si no quieres o puedes emprender la reforma integral de una vivienda antigua, también puedes hacerlo poco a poco. Es decir, empezando de manera parcial y a largo plazo. Para ello, puedes optar por ir habilitando estancia a estancia. Todo dependerá del estado de la casa y de tu orden de prioridades para su habitabilidad.
En resumen, el precio de una reforma dependerá del nivel de acabado y confort que quieras darle a tu hogar. Si dispones de un presupuesto ajustado para reformar una casa antigua, te aconsejamos que te centres primero en «sanearla». Todas las construcciones necesitan un mantenimiento y al cabo de ciertos años pueden aparecer problemas asociados al desgaste de los materiales. Por eso es tan importante conocer el estado de la vivienda antes de tirar la primera pared.
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