Hipoteca fija, hipoteca variable, plazos de devolución, Euribor, intereses… Son muchos los aspectos que se deben tener en cuenta en el momento de decidirse por la hipoteca más ventajosa. Comprar una casa sin pedir financiación es, para muchos, una operación impensable y el préstamo hipotecario es la operación más común cuando se adquiere una vivienda en propiedad.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a mayo de 2018, la firma de hipotecas para comprar vivienda aumentó un 7,3% respecto al mismo mes del año anterior. En ese mes se firmaron 31.166 hipotecas en España, de las cuales el 40,6 por ciento eran hipotecas a tipo fijo.

Si te estás planteando comprar un piso o una casa y vas a solicitar una hipoteca fija o variable, es importante que trates de negociar unas buenas condiciones con la entidad bancaria y que valores todos los factores que influyen en la letra que pagarás.

Lo primero que tienes que hacer antes de solicitar la hipoteca fija o variable es estudiar la viabilidad del préstamo, es decir, cuánto dinero necesitas y cómo lo vas a abonar, con el objetivo de comprobar si estás en condiciones de afrontar el pago.

hipoteca tipo fijo

Para ello, debes tener en cuenta el precio de la vivienda que quieres comprar y los gastos iniciales (notaría, registro, tasación, comisión de apertura, seguros…). No tienes que olvidar que, en la mayoría de los casos, el importe del préstamo no puede superar el 80% de la tasación de la vivienda aunque, en algunas ocasiones y según el tipo de préstamos, los bancos pueden llegar a financiar hasta 100% del precio tasado.

Una vez que hayas comprobado que es posible para ti afrontar un préstamo para comprar la vivienda deseada, hay que decidir qué condiciones son las más convenientes. En primer lugar se establece el plazo en que se irá devolviendo el importe, que habitualmente oscila entre los 15 y los 30 años. Cuanto mayor sea el plazo, menores serán las cuotas mensuales, pero también aumenta la cantidad abonada al banco al final de la hipoteca.

Hipoteca fija o hipoteca variable

Antes de decidirte por una entidad bancaria para solicitar la hipoteca, conviene estudiar detenidamente cuál de ellas ofrece las mejores condiciones y los intereses más bajos ya que, a largo plazo, esto supondrá un importante ahorro.

Existen dos clases de tipos de interés: fijo y variable. En la hipoteca fija la cantidad que se paga cada mes es siempre la misma, aunque el interés suele ser más alto. Si bien antes eran menos comunes, según los últimos datos del INE las hipotecas a tipo fijo ya suponen el 40,6% de las que se firman en España.

crédito hipotecario

El 59,4% restante de hipotecas se concede, según el INE, con un tipo de interés variable. Esto significa que la letra que se debe pagar cada mes se revisa periódicamente, cada año o semestre, y el importe cambia en función de un índice de referencia. El más común para calcular hipotecas variables es el Euribor, que refleja el precio del dinero fijado por el Banco Central Europeo. También se utilizan otros índices, como IRPH o CECA, pero resultan menos convenientes por ser más elevados.

Además, al tipo de interés establecido por el índice de referencia, cada entidad bancaria le suma un diferencial. Así, la forma más común de expresar el interés de una cuenta es, por ejemplo, Euribor+X%. Sin embargo, este interés no refleja el importe total de la mensualidad. Para conocer esta cantidad hay que fijarse en la Tasa Anual Equivalente (TAE), un porcentaje que incluye el interés, las comisiones y otros gastos hipotecarios.

Comisiones y seguros al contratar un crédito hipotecario

Otro de los aspectos que se deben valorar, ya que varían mucho de una entidad bancaria a otra, son las comisiones. La mayoría de los bancos exige el pago de una comisión de apertura de un porcentaje sobre el total de la hipoteca. También se cobran comisiones de cancelación por abonar el préstamo antes del plazo acordado, ya sea de forma total o parcial.

En caso de que la vivienda que se quiere adquirir se encuentre ya hipotecada, se puede optar entre negociar unas nuevas condiciones del préstamo con la entidad bancaria, lo que se conoce como novación, o por cambiar de banco. En este caso, la entidad que se deja puede cobrar una comisión de subrogación, que se puede situar en torno al 1%, aunque es al vendedor a quien corresponde pagarla.

solicitar hipoteca

A la hora de comparar las condiciones que ofrecen los distintos bancos y cajas de ahorros, es importante fijarse en los requisitos adicionales que exigen para conceder un préstamo hipotecario. Los más comunes son la domiciliación de la nómina o los recibos y contratar tarjetas de crédito.

La mayoría de las entidades también venden seguros de incendios, pólizas multirriesgo para el hogar y seguros de vida para hipotecas muy largas. Conviene saber que la ley no obliga a contratar ningún tipo de seguro para obtener un préstamo hipotecario.

De hecho, este es uno de los puntos polémicos de la nueva Ley Hipotecaria que aún no ha visto la luz. Según el artículo 15 de dicha Ley, las entidades bancarias no pueden obligar a sus clientes a contratar productos adicionales como condición para obtener la hipoteca, a no ser que conlleve un beneficio para el cliente como la reducción de los intereses.

En el momento de presentar la solicitud de préstamo, la entidad bancaria exigirá una serie de documentos: DNI, últimas nóminas o pagos de IVA e IRPF (para autónomos), última declaración de la renta, contrato de compraventa, verificación registral y último recibo del IBI.

Todos estos datos servirán para que el banco realice un estudio del riesgo, es decir, qué garantías existen de que el dinero vaya a ser devuelto. El estudio se realiza en función de la capacidad de reembolso de los titulares del préstamo mediante los ingresos que generan a través de sus nóminas o negocios.

Esto significa que el banco sólo concederá la hipoteca a personas con ingresos estables y suficientes, no sólo para abonar la letra cada mes, sino también para cubrir sus necesidades básicas.

ampliar la hipoteca

Intermediación financiera: Pide ayuda a un profesional

Por eso, y ante la creciente dificultad para acceder a créditos hipotecarios, en los últimos años ha nacido la figura del intermediario financiero. El Grupo Tecnocasa cuenta con una red de intermediación financiera, Kìron, cuyos profesionales ofrecen a sus clientes un estudio financiero personalizado para ayudarles a conseguir la hipoteca fija o variable que más se adapta a su caso concreto.

Una vez aprobado el préstamo a los solicitantes, la hipoteca se firma al mismo tiempo que las escrituras de compraventa, en presencia de un notario y el apoderado del banco. Es importante estar atento a la lectura del contrato para asegurarse de que se está firmando lo pactado.

Si estás buscando casa nueva y necesitas una hipoteca, solicita ya un asesoramiento gratuito a uno de los profesionales de Kìron.