Con la llegada del otoño cambian nuestros hábitos en casa: pasamos más tiempo en el interior, disminuyen las horas de luz y empezamos a pensar en la calefacción.

El 26 de septiembre se celebra el Día Mundial de la Salud Ambiental, promovido por la International Federation of Environmental Health (IFEH), una fecha que recuerda la relación entre nuestro entorno, la salud y el uso responsable de los recursos. Día Mundial de la Salud Ambiental – IFEH 

También es un buen momento para revisar cómo se comporta nuestra vivienda antes de que llegue el frío. Porque ahorrar energía no consiste solo en consumir menos, sino también en evitar que la casa pierda el calor que ya hemos generado. 

Detecta por dónde pierde calor tu vivienda 

Una de las mejores formas de preparar la casa para el otoño es observar qué ocurre durante las primeras noches frías. 

¿Hay alguna habitación que se enfría antes que las demás? ¿Notas corriente junto a una ventana? ¿Hay zonas donde la sensación térmica es claramente peor? 

Estas señales pueden indicar pérdidas de calor, problemas de aislamiento o pequeñas filtraciones de aire. 

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda revisar especialmente puertas, ventanas y otros puntos de la vivienda por los que puede perderse energía. Recomendaciones de ahorro energético en el hogar – IDAE 

Antes de subir la calefacción, merece la pena preguntarse: ¿por dónde está escapando el calor? 

¿A qué temperatura conviene poner la calefacción? 

Durante los meses fríos, el IDAE recomienda ajustar el termostato a unos 20-21 ºC siempre que sea posible. 

Además, aumentar un solo grado la temperatura puede incrementar aproximadamente un 7 % el consumo energético, junto con el gasto en calefacción. Cómo gestionar la calefacción de forma eficiente – IDAE 

Por eso, poner el termostato muy alto no suele ser la mejor solución. 

También conviene adaptar la calefacción al uso real de la vivienda. Una habitación vacía durante buena parte del día no necesita las mismas condiciones que un salón en el que pasamos varias horas. 

Aprovecha el sol antes de encender la calefacción 

Durante el otoño todavía podemos utilizar el sol como una fuente natural de calor. 

En las horas de mayor radiación, abrir persianas y cortinas permite aprovechar la entrada de luz y calor. Al anochecer, hacer lo contrario ayuda a reducir las pérdidas térmicas a través de los cristales. 

El IDAE recomienda precisamente bajar las persianas durante la noche y utilizar las cortinas para reducir la sensación de frío procedente de los cristales, conocida como efecto de pared fría. Consejos del IDAE para utilizar mejor la calefacción 

Un gesto sencillo que puede ayudar a mantener una temperatura más estable sin consumir energía adicional. 

Revisa los radiadores antes de empezar a utilizarlos 

Antes de iniciar la temporada de calefacción, conviene comprobar que los radiadores y el sistema funcionan correctamente. 

También es importante mantener las fuentes de calor despejadas. Sofás, cortinas, muebles o ropa colocados delante pueden dificultar la correcta distribución del calor por la estancia. 

A veces, mejorar la eficiencia no significa generar más calor, sino aprovechar mejor el que ya estamos produciendo. 

Humedad y ventilación: el equilibrio también importa 

Cuando bajan las temperaturas tendemos a mantener las ventanas cerradas durante más tiempo. Es entonces cuando puede empezar a aparecer condensación. 

Una pequeña cantidad puntual no tiene por qué indicar un problema, pero si los cristales amanecen mojados habitualmente o aparecen manchas de humedad o moho, conviene prestar atención. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la humedad persistente y el moho en los edificios están asociados con una mayor presencia de síntomas respiratorios, alergias y asma. Guía de la OMS sobre humedad y moho en interiores 

Por eso, ahorrar energía no significa dejar de ventilar. La propia OMS señala que las mejoras en aislamiento deben combinarse con una ventilación adecuada para mantener unas buenas condiciones en el interior de la vivienda. Viviendas saludables y sostenibles – OMS 

Una vivienda eficiente debe conservar el calor, pero también renovar adecuadamente el aire y controlar la humedad. 

Cinco preguntas para preparar tu casa este otoño 

Antes de encender la calefacción de forma habitual, puedes hacer un pequeño chequeo: 

  • ¿Hay corrientes de aire en puertas o ventanas? 
  • ¿Alguna habitación se enfría mucho antes que las demás? 
  • ¿Estoy aprovechando la entrada de sol durante el día? 
  • ¿Los radiadores están despejados y funcionan correctamente? 
  • ¿Hay condensación o señales de humedad? 

Estas preguntas permiten detectar pequeños problemas antes de que se traduzcan en un mayor consumo. 

Ahorrar energía empieza por conocer mejor tu casa 

El otoño es un buen momento para observar cómo funciona nuestra vivienda antes de que llegue el frío intenso. 

Revisar pérdidas de calor, ajustar la temperatura, aprovechar la luz solar, mantener el sistema de calefacción en buen estado y controlar la humedad puede ayudar a mejorar tanto el confort como la eficiencia energética. 

Porque, antes de preguntarnos cuándo encender la calefacción, quizá convenga hacernos otra pregunta: ¿está nuestra casa preparada para conservar el calor cuando la encendamos?

¿Quieres mejorar el confort y la eficiencia de tu vivienda? Pequeños cambios pueden marcar la diferencia en el día a día.

Si estás pensando en comprar, vender o mejorar tu hogar, en Tecnocasa te ayudamos a tomar decisiones con más información. Encuentra tu oficina Tecnocasa más cercana.