Tener un huerto urbano en la terraza de tu casa es una forma increíble de aprovechar el espacio, disfrutar de alimentos frescos y reducir tu huella ecológica. Además, es una actividad relajante y gratificante que puede transformar tu terraza en un oasis verde. Dentro de la tendencia del Do it Yourself (DIY) y de la alimentación responsable y ecológica, los huertos de interior son más que una moda. ¿Te animas a cultivar tus propias verduras en casa?

Beneficios de tener un huerto urbano

Te contamos algunas razones para animarte a dar el primer paso para crear un huerto urbano en tu terraza. Para empezar, tendrás comida fresca y saludable. Nada sabe mejor que una ensalada hecha con tus propias verduras. Tener un huerto en tu terraza supondrá un ahorro de dinero y al reducir el transporte de alimentos, estás ayudando a disminuir las emisiones de carbono. A todo lo anterior, se suma también el bienestar mental. La jardinería es terapéutica. Cuidar de tus plantas puede reducir el estrés y mejorar tu estado de ánimo.

Para más información sobre los beneficios de tener un huerto urbano, puedes visitar este artículo: Las ventajas de tener un huerto urbano en casa (educo.org).

¿Qué plantar y dónde?

El primer paso para crear un huerto urbano es la planificación. Evalúa el espacio disponible en tu terraza. ¿Cuánto sol recibe? La mayoría de las verduras necesitan al menos seis horas de sol al día, así que elige el área más soleada.

Piensa en lo que te gustaría comer y en lo que es fácil de cultivar. En verano se obtienen algunos de los cultivos estrella. Los tomates son un clásico de los huertos urbanos y la mejor época para sembrarlos es en primavera, sobre todo en mayo, para recogerlos en julio, agosto y septiembre.

Las lechugas son otro básico. Existen múltiples variedades y se pueden cultivar durante todo el año. Las de verano se siembran unas ocho semanas antes de ser consumidas. Son unas plantas que crecen rápido y fácil, por lo tanto, son perfectas para principiantes. En cuanto al riego, se suelen regar unas dos veces a la semana.

Otro tipo de cultivo para tener al aire libre serían las plantas aromáticas como sábila (Aloe vera), lavanda, manzanilla o menta. Las plantas aromáticas son una buena opción para tu huerto. Aunque para algunos de los cultivos de otoño ya sería tarde, como ocurre con la calabaza, sí que existen otros con los que nos podemos poner ya manos a la obra.

Entre las hortalizas que se pueden cultivar en verano destacan las variedades tempranas del brócoli (en septiembre), la col, la coliflor o la escarola, todas también en septiembre; el apio a finales de agosto, la lechuga de invierno, la acelga o los canónigos.

Preparando el terreno: sustrato y riego

Una vez que tengas tu plan, es hora de preparar el terreno (o más bien, las macetas).

El sustrato es crucial. Opta por uno ligero y bien drenado. Puedes comprar sustratos especiales para huertos urbanos en cualquier tienda de jardinería, o hacer tu propia mezcla con tierra, compost y perlita para mejorar la aireación.

El riego es otro factor importante. La clave es mantener el sustrato húmedo, pero no encharcado. Puedes regar a mano con una regadera o instalar un sistema de riego por goteo si prefieres una opción más automatizada. Recuerda que las mañanas y las tardes son los mejores momentos para regar, evitando las horas de mayor calor y sol.

A plantar: paso a paso

Ahora que tienes todo listo, ¡es hora de ensuciarte las manos! Llena tus contenedores con el sustrato hasta unos 2 cm del borde. Este espacio extra ayudará a evitar que el agua y la tierra se derramen.

Si optas por semillas, sigue las instrucciones del paquete para la profundidad de siembra. Si usas plántulas (plantitas jóvenes), asegúrate de plantarlas a la misma profundidad a la que estaban en su contenedor original.

Después de plantar, riega suavemente para asentar la tierra alrededor de las raíces. Asegúrate de que el agua drene bien y no se acumule en el fondo de los contenedores.

Cuidado y mantenimiento del huerto

Crear el huerto es solo el comienzo. Aquí van algunos consejos para mantener tus plantas saludables y productivas.

  • Como mencionamos antes, mantener la humedad adecuada es vital. Observa las plantas diariamente y ajusta el riego según las necesidades específicas de cada especie y las condiciones climáticas.
  • Las plantas en macetas necesitan un extra de nutrientes. Puedes usar fertilizantes orgánicos líquidos cada dos semanas o añadir compost fresco a la superficie del sustrato cada mes.
  • Para estimular un crecimiento saludable y mantener tus plantas productivas, no olvides podar regularmente. También, cosecha las verduras y hierbas a medida que estén listas. Esto no solo te permitirá disfrutar de alimentos frescos, sino que también promoverá un crecimiento continuo.
  • En un huerto urbano, es común enfrentarse a plagas. Mantén un ojo vigilante y actúa rápidamente. Puedes usar soluciones caseras como jabón insecticida o, para una opción más natural, introduce insectos beneficiosos como mariquitas que se alimenten de las plagas.

Para más información sobre el control de plagas en huertos urbanos, puedes consultar este artículo Conoce cómo prevenir y tratar las enfermedades y parásitos más comunes del huerto ecológico | ECOagricultor

Crear un huerto urbano en la terraza de tu casa es una forma fantástica de aprovechar el espacio al aire libre, disfrutar de alimentos frescos y saludables, y conectar con la naturaleza. Con un poco de planificación, atención y cuidado, pronto estarás cosechando tus propias verduras y hierbas aromáticas. Además, este pequeño rincón verde puede convertirse en tu lugar favorito para relajarte y disfrutar de la belleza y el sabor de tus propios cultivos.

Puedes consultar más noticias relacionadas con el “mundo verde” en nuestro blog: Tener plantas en casa mejora tu calidad de vida.

¡Feliz jardinería urbana!