En el mundo inmobiliario, existen diversas fórmulas para la compra y uso de propiedades que pueden ser desconocidas para muchos. Una de ellas es la nuda propiedad, un concepto que ha ganado popularidad en los últimos años debido a varios factores como, por ejemplo, el envejecimiento de la población y la disminución en el número de hijos.
Muchas personas mayores, sin descendencia, ven en la nuda propiedad una forma de mejorar su calidad de vida sin preocuparse por legar un patrimonio. Además, el creciente coste de la vida lleva a muchas personas a considerar esta fórmula para obtener dinero en un plazo relativamente corto, ya sea para cubrir gastos cotidianos o para ayudar a familiares en momentos clave, como la compra de una vivienda.
En este artículo te contamos qué es la nuda propiedad, cómo funciona y cuáles son sus ventajas y desventajas tanto para el comprador como para el vendedor.

¿Qué es la nuda propiedad?
La nuda propiedad es una operación en la que una persona posee un bien, pero no tiene el derecho de uso y disfrute de este. Este derecho de uso y disfrute, conocido como usufructo, permanece en manos de otra persona. Así, el comprador adquiere la titularidad de la propiedad, pero no su derecho de uso, el cual queda en manos del vendedor (usufructuario) hasta que fallezca, se cumpla un plazo previamente establecido o el usufructuario decida vender al propietario el derecho de usufructo de la vivienda.
Ventajas y desventajas para el vendedor
Para quienes venden su propiedad bajo esta fórmula, las ventajas son notables:
- Permanecer en su vivienda. En la mayoría de los casos, de forma vitalicia.
- Recibir una suma de dinero significativa. Que puede mejorar su calidad de vida.
- Transferencia de responsabilidades. Las reparaciones y el pago de impuestos relacionados con el inmueble pasan a ser responsabilidad del nuevo propietario, excepto el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y los gastos de la comunidad de propietarios. Así, como los gatos de suministros (agua, luz…).
Aunque no todo son ventajas. Para el vendedor, las desventajas incluyen:
- Reducción del patrimonio. Deja de ser dueño pleno de la propiedad.
- Impacto en los herederos. Los herederos legales no podrán recuperar la propiedad.
- Tributación. Si el vendedor es menor de 65 años (usualmente poco probable), la operación no está exenta de tributación y debe pagar plusvalía municipal e IRPF sobre las ganancias patrimoniales.
Ventajas y desventajas para el comprador
Para el comprador, la nuda propiedad ofrece:
- Descuento significativo en el precio de compra. Dado que no se adquiere el derecho de uso inmediato del inmueble, el precio el significativamente menor que el real de mercado.
- Flexibilidad en la gestión del bien. Puede venderlo, hipotecarlo o realizar obras, siempre respetando el usufructo del tercero.
El comprador también se enfrenta a ciertos inconvenientes:
- Falta de disponibilidad inmediata. No puede disponer plenamente del inmueble hasta la extinción del usufructo.
- Dificultad para obtener financiación. La mayoría de los bancos son reacios a conceder hipotecas para este fin. Por este motivo, es fundamental contar con un asesoramiento personalizado. Nuestros profesionales de Kìron te ayudarán en todo el proceso.
- Costes adicionales. El comprador debe hacer frente a los gastos notariales, de registro e impuestos, y asumir nuevos gastos cuando se extinga el usufructo para adquirir el pleno dominio.
La nuda propiedad es una solución viable para quienes buscan liquidez sin dejar su hogar y para inversores que desean propiedades a un precio reducido. Sin embargo, es esencial decidir con cautela y asegurarse que esté alineada con una estrategia financiera personal adecuada.
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