Los efectos del cambio climático se hacen notar cada día más. Entre ellos, la escasez de agua es uno de los más comunes. Coincidiendo con el Día Mundial del Agua, te damos algunas ideas para optimizar el uso del agua en tu hogar.

El agua es un recurso vital para la supervivencia y el mantenimiento de los ecosistemas. Es esencial para la vida y necesaria para el consumo, la higiene, la producción de alimentos y la generación de energía. Sin agua, la vida tal como la conocemos no sería posible.

Pero, además, el agua es un recurso limitado. Aunque la Tierra está cubierta en un 70% de agua, solo el 2,5% es agua dulce. De este porcentaje, solo una pequeña fracción es agua potable. En el Día Mundial del Agua, nos recuerdan que el acceso al agua potable es limitado en muchas partes del mundo. 

¿Qué puedo hacer para cuidarla desde mi casa?

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el consumo promedio de agua en los hogares españoles es de 133 litros por persona al día y solo 2 litros de agua son para beber. Atendiendo a las cifras del estudio, el principal destino del agua distribuida es el de los hogares, con un 72,1% del total. Se completa con el 19,4% de los sectores económicos y el 8,5% de los consumos municipales.

 ¿Sabías que en una casa se puede llegar a ahorrar hasta un 30% de agua sin que por ello disminuya la calidad de vida familiar? Te contamos cómo hacerlo.

Evita fugas y goteos

Las fugas suelen ser las mayores responsables del derroche de agua. Un experimento del programa Consumidor de la cadena SER demostró que un grifo que gotea puede malgastar hasta 24 litros al día, o lo que es lo mismo 720 litros al mes.

Por lo tanto, es importante revisar periódicamente las tuberías y los grifos, y reparar cualquier fuga de inmediato. La buena noticia es que la mayoría de los arreglos suelen ser sencillos de realizar y puedes incluso hacerlos tú mismo con ayuda de un tutorial.

Guarda y reutiliza

Puedes hacerlo al lavar las verduras y las frutas, poniendo un cuenco para que no se pierda el agua por el desagüe. Este agua la puedes utilizar después para regar tus plantas de exterior o interior.

Otro método que se utiliza también es el de almacenar agua de lluvia. Existen acumuladores a precios modestos que además vienen con una cubierta para que el agua acumulada quede tapada y no dé la oportunidad para que proliferen insectos. Recuerda que el agua de lluvia no debe ingerirse.

Dí adiós al césped

En algunos hogares, el agua potable se destina a mantener el césped o limpiar los patios y porches. Es un gasto innecesario porque podrían regarse y limpiar con agua residual cómo te contamos anteriormente.

En cuanto al césped, puedes replantearte tu pedazo de naturaleza, utilizando especies de plantas que se adapten a las condiciones climáticas de tu zona que seguro necesitarán menos agua.

El baño, el espacio en el que más se derrocha

De todo el agua que se gasta en casa, el 70% se utiliza en el baño, así que es el lugar donde hay que tener un mayor cuidado.

En temas de ahorro, siempre es mejor una ducha que un baño. Idealmente de no más de 5 minutos. También puedes recolectar el agua de la ducha mientras esperamos a que salga caliente para utilizarla en limpieza.

Los pequeños gestos pueden tener un impacto importante y tenemos el ejemplo perfecto en tareas cotidianas como lavarse las manos o los dientes sin tardar más de la cuenta.

La tecnología al servicio del agua

En el Día Mundial del Agua, la tecnología puede ser una gran aliada para reducir el consumo de agua. Algunos ejemplos de aplicaciones y webs son Duchapp, que te ayuda a ducharte en tres minutos pudiendo compartir después los litros de agua que has ahorrado. O Water Footprint Calculator, que te permite conocer tu huella hídrica.

Ya sabes, gota a gota, el agua se agota. Si este post te ha aportado algo nuevo y quieres leer más artículos con consejos medioambientales, visita nuestra sección de Sostenibilidad en el blog.