El home staging consiste en dar a la vivienda un aspecto más atractivo de cara a los posibles compradores. Es el arte de preparar y presentar el inmueble para venderlo o alquilarlo de manera rápida, destacando sobre la competencia y causando una sensación positiva en el potencial comprador.

60 segundos es el tiempo que tarda el comprador en hacerse una primera y determinante opinión de la vivienda durante una visita. 60 segundos esenciales para causarle una primera impresión positiva, haciendo que pueda imaginarse en ella como si estuviera en su propia casa.

home staging en el salón

En eso se basa el home staging, que es una ‘puesta en escena de la casa’. Entre dos viviendas de características exactas, situación y precio igual, el comprador elegirá siempre la que esté mejor presentada. Siguiendo esta técnica y con poco dinero, se puede acelerar la venta de un inmueble, consiguiendo que éste destaque de la competencia y se venda más rápidamente.

¿En qué consiste el home staging?

El Home Staging consiste en despersonalizar, ordenar, despejar, limpiar, reparar y
organizar y armonizar el espacio.
Todo ello sin grandes obras ni reformas, con poco presupuesto, pero buenas ideas. Consiste en hacer un lavado de cara del inmueble, cambiar su aspecto, potenciando los puntos fuertes de la vivienda y minimizando los débiles, para cautivar a los potenciales compradores.

No se trata de redecorar la casa, ya que la decoración es algo muy personal. Tampoco de reformarla ni gastar grandes cantidades de dinero. El objetivo es convertir la vivienda en un sitio neutro y acogedor en el que la mayoría de los visitantes se sientan cómodos.

habitación decorada con home staging

Hay empresas que actualmente ofrecen este servicio, pero uno mismo, siguiendo unas pautas básicas, puede conseguir resultados espectaculares.

Los puntos clave del Home Staging:

  • Eliminar todo rastro del dueño actual. Al posible nuevo dueño no le interesa ver fotografías de la familia, ni encontrar objetos personales, recuerdos de sus viajes, juguetes de los niños…
  • Ordenar la vivienda. Cada cosa en su sitio, cocina limpia y con pocos trastos en la encimera, baño despejado, comedor ordenado…
  • Optimizar espacios. Quizá hacer una pequeña redecoración ayude a conseguir una mejor distribución.
  • Dar una sensación impoluta. Orden y limpieza son esenciales para causar una buena impresión a las visitas.
  • Reparar aquellos pequeños imperfectos. Si se ha roto una bombilla o la cortina está descolorida, quizá sea bueno sustituirlas por nuevas.
  • Combinar colores neutros con ligeros toques vivos. Si podemos, tampoco está mal pintar de nuevo la vivienda. Normalmente se cree que hacerlo es una pérdida de tiempo y que el nuevo comprador ya la pintará a su gusto, pero muchas veces con el simple hecho de dar a la casa una capa de pintura, mejor con colores neutros, damos al inmueble una nueva vida.

En definitiva, esta interesante técnica de marketing inmobiliario puede ayudar bastante si quieres vender tu piso ya que diferenciará tu vivienda y a hará que destaque entre la competencia.

¿Quieres vender tu casa?