Amueblar una casa por poco dinero es el deseo de todos los que adquieren una vivienda. Si te acabas de comprar un piso, puede que te encuentres en esta situación. A los gastos ocasionados por la compra se suma la necesidad de adquirir muebles nuevos para equiparla. A continuación, presentamos algunas ideas para amueblar tu nueva casa sin tener que rascarte mucho el bolsillo.

Comprar una casa siempre supone un considerable desembolso de dinero. La propia compra de la vivienda lleva ligados una serie de gastos y, además, para convertirla en un hogar hay que equiparla con muebles, electrodomésticos, decoración y menaje.

Seguramente puedas reutilizar algunas cosas de tu casa anterior (si no es la primera vez que te vas a vivir solo), pero es también probable que muchas de esas cosas ya no te sirvan o que no encajen en el nuevo espacio, con lo que deberás renovarlas.

Recuerda: Menos es Más

Una de las máximas para ahorrar en la compra de muebles es hacer una lista lo más reducida posible de los elementos que creas que realmente vas a necesitar, así como olvidarte de recargar la vivienda con objetos inútiles que cuestan dinero y sólo ocupan espacio.

amueblar la casa con poco presupuesto

Antes de decidirte por un mueble en concreto, conviene recorrer las tiendas para comparar precios y, ¿por qué no?, buscar ideas que puedan resultar útiles. Tampoco está de más esperar unos meses, hasta la época de rebajas, para adquirir aquellos artículos que no sean imprescindibles en un principio.

Si tu presupuesto es bajo, lo mejor es que busques muebles sencillos, prácticos y multifuncionales, pensando siempre en la habitabilidad y el confort. Por ejemplo, las fibras naturales, como el mimbre o el bambú, resultan muy económicas y contribuyen a crear ambientes cálidos y acogedores. Tampoco olvides las infinitas posibilidades que ofrece el plástico utilizado a la hora de diseñar originales objetos a una excelente relación calidad-precio.

No siempre es necesario comprar muebles nuevos

Sin embargo, no siempre es necesario comprar muebles nuevos. Es posible que algún amigo o conocido se deshaga de cosas que ya no necesita y que estén en buen estado, o también se puede recurrir a tiendas especializadas en segunda mano.

amueblar con muebles de segunda mano

Otra alternativa más extrema, muy extendida en las grandes ciudades, es recorrer las calles en los días asignados por el ayuntamiento para la recogida de muebles usados. Mucha gente se adelanta a los camiones y encuentra auténticas oportunidades, abandonadas víctimas de la moda o por algún cambio de mobiliario. En cualquier caso, los muebles de segunda mano se pueden restaurar para que queden como nuevos: basta con lijar, barnizar, tapizar o darles una mano de pintura.

Hazlo tú mismo

Y es que, en muchas ocasiones, la mejor manera de ahorrar dinero en el hogar es atreverse con el bricolaje. Para darle un toque personal al salón, por ejemplo, nada más adecuado que comprar telas de colores con las que hacer nuestras propias cortinas, tapicerías, fundas para el sofá…

Otra buena idea es crear lámparas personales a base de botellas, esculturas o jarrones a los que se adhiere una económica pantalla de papel. También se pueden construir sencillas pero funcionales estanterías de madera, mesillas o taburetes. Por otro lado, las plantas son un aliado perfecto para crear ambientes a buen precio y, además, renuevan el aire de la habitación.

decorar con plantas

La cocina es la estancia que más aumenta el presupuesto de una vivienda, ya que los electrodomésticos son caros. Los muebles de melanina y otros materiales sintéticos son una buena opción: se limpian fácilmente, son resistentes a la humedad y soportan el uso diario.

Por último, cabe mencionar el cuarto de baño, un buen ejemplo de cómo decorar un pequeño espacio de forma original y económica. Lo puedes redecorar eligiendo toallas, alfombrillas o cortinas de colores combinados y añadiendo una serie de objetos como botellas antiguas, frascos de cristal con sales de colores, jabones, piedras, conchas o velas, para hacerlo más acogedor.

En definitiva, la falta de presupuesto se puede sustituir con ideas ingeniosas, buscando nuevos usos a los objetos y sin tener miedo a construir o restaurar nuestros propios muebles. Si te ha gustado este post, no dejes de visitar nuestra sección sobre decoración.